Fobias alimentarias extrañas que ni siquiera sabías que existían.
Todos tenemos miedos. Algunos le temen a las arañas, otros a las alturas, y otros entran en pánico al ver comida o cualquier cosa relacionada con ella. Estas fobias pueden arruinarle la vida a una persona, así que no te rías de quien huye al ver un tomate o se mantiene a una distancia prudencial del refrigerador.

No es de extrañar que la gente tema algo, sobre todo si ese algo puede causarles daño. A diferencia de nuestros antepasados, que desconfiaban principalmente de los mamuts y otros animales grandes, el Homo sapiens moderno le teme a casi todo. En casos graves, las fobias pueden incluso extenderse a la comida.
Hemofobia: miedo al sabor

El gusto es algo bastante subjetivo. Lo que a una persona le produce placer gastronómico, a otra le puede provocar náuseas. Los niños que muestran aversión a las verduras y otros alimentos saludables son los ejemplos más claros de hemofobia. Los adultos son mucho más complejos. Algunas personas no solo temen llevarse a la boca algo desagradable por accidente, sino experimentar cualquier sabor.
Aracibutirofobia: miedo a la mantequilla de cacahuete

Esta peculiar forma de fobia consiste en el miedo a que la mantequilla de cacahuete se pegue al paladar. Al ver un tarro de este alimento tan calórico, quien la padece empieza a sudar y su ritmo cardíaco se acelera. En casos graves, pueden producirse convulsiones.
Mageirocofobia: Miedo a cocinar
Algunos cocineros temen arruinar la cena al desviarse de la lista de ingredientes de la receta. Quemar la carne o que la sopa se desborde también puede resultarles desagradable. Estos temores no son patológicos, pero si una persona evita la cocina —incluyendo el refrigerador, la estufa, las tablas de cortar y demás utensilios—, padece mageirocofobia. Este trastorno la obliga a comer comida rápida, lo cual dista mucho de ser saludable. El daño que este estilo de vida puede causar al cuerpo es evidente.
Fagofobia: miedo a ahogarse

Este miedo irracional es bastante raro. Las personas que padecen este trastorno se caracterizan por una delgadez mórbida, similar a la anorexia. Lamentablemente, los psicólogos aún no han encontrado una cura para la fagofobia.
Lachanofobia: Miedo a las verduras

Las personas que padecen este trastorno mental sufren ataques de pánico al ver cualquier verdura; incluso su olor puede desencadenar reacciones incontrolables. Quienes sufren de lachanofóbica jamás tocarán nada que haya estado almacenado cerca de repollo, papas, calabacines o cualquier otro producto de la huerta.
Cibofobia: Miedo a la comida

La aversión patológica a ciertos alimentos se ha generalizado en la vida moderna. Su desarrollo está asociado al estrés constante. Una persona con cibofóbico teme que un alimento, un plato o incluso cualquier alimento pueda dañarla o incluso matarla.
Hemofobia: miedo al sabor

El gusto es algo bastante subjetivo. Lo que a una persona le produce placer gastronómico, a otra le puede provocar náuseas. Los niños que muestran aversión a las verduras y otros alimentos saludables son los ejemplos más claros de hemofobia. Los adultos son mucho más complejos. Algunas personas no solo temen llevarse a la boca algo desagradable por accidente, sino experimentar cualquier sabor.
Aracibutirofobia: miedo a la mantequilla de cacahuete

Esta peculiar forma de fobia consiste en el miedo a que la mantequilla de cacahuete se pegue al paladar. Al ver un tarro de este alimento tan calórico, quien la padece empieza a sudar y su ritmo cardíaco se acelera. En casos graves, pueden producirse convulsiones.
Mageirocofobia: Miedo a cocinar
Algunos cocineros temen arruinar la cena al desviarse de la lista de ingredientes de la receta. Quemar la carne o que la sopa se desborde también puede resultarles desagradable. Estos temores no son patológicos, pero si una persona evita la cocina —incluyendo el refrigerador, la estufa, las tablas de cortar y demás utensilios—, padece mageirocofobia. Este trastorno la obliga a comer comida rápida, lo cual dista mucho de ser saludable. El daño que este estilo de vida puede causar al cuerpo es evidente.
Fagofobia: miedo a ahogarse

Este miedo irracional es bastante raro. Las personas que padecen este trastorno se caracterizan por una delgadez mórbida, similar a la anorexia. Lamentablemente, los psicólogos aún no han encontrado una cura para la fagofobia.
Lachanofobia: Miedo a las verduras

Las personas que padecen este trastorno mental sufren ataques de pánico al ver cualquier verdura; incluso su olor puede desencadenar reacciones incontrolables. Quienes sufren de lachanofóbica jamás tocarán nada que haya estado almacenado cerca de repollo, papas, calabacines o cualquier otro producto de la huerta.
Cibofobia: Miedo a la comida

La aversión patológica a ciertos alimentos se ha generalizado en la vida moderna. Su desarrollo está asociado al estrés constante. Una persona con cibofóbico teme que un alimento, un plato o incluso cualquier alimento pueda dañarla o incluso matarla.
Autor del artículo: Olga Bocca "TopCook"
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